Una fibra sensible
Creo que ayer toqué una fibra sensible mientras buscaba, no sé qué honestamente, entre los pliegues de mi corazón. Como quien mete los dedos en una rendija prohibida, toqué por accidente una cuerda que soltó una nota perfecta, delicada y muy muy triste.
Se sentía como un hilo transparente y dejó escapar una luz tímida de colores que se agitaban al menor contacto, como diciendo "no, por favor..."
La volví a tocar, con más fuerza y se oía una nota hermosa afinada con un dolor latente y suave que quería ser liberado, expresado... una nota quería ser melodía y cantar más y más fuerte.
La toqué un par de veces más a pesar del altísimo costo de incomodar al corazón y tenía tanto que decir.

Escuchar las emociones...un camino complejo pero muy gratificante al final.
ResponderEliminar