What's going on?
Aún hay tanto por mejorar, por ejemplo; ésta salvaje independencia de querer a otros con medidas y precauciones. Y mi descuidada manera de abordar los sentimientos ajenos. Quizás por creerme una entidad separada de las cosas que quiero y que estar bien es una condición agotadora que cuesta mantener y duele despedir.
Pero aquí estoy. Limpiando el desorden. Preguntándole a otros como se sienten y sonriéndoles. Dejando que corra libre una lágrima sin cortarle el impulso de recordarme lo que me duele y permitiéndome sentir lo que siento con todas las fuerzas, sabiendo que está bien. Qué todo eso importa y se necesita. Que querer y soltar son dos caras de la misma moneda y qué los procesos importan tanto cómo el fin porque la vida es un juego que hay que disfrutar muy seriamente.
Así que gracias. Por el fuego, las risas, los consejos, los abrazos inesperados y recordarme que están. Siempre.

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