A veces siento que voy a explotar de amor

 Se siente como un volcán en el pecho, algo incontenible que me asusta porque luego no sabría que hacer con ello. A veces es provocado, intencional. Me siento a evocar y a tocar fibras sensibles en el corazón, moviendo la mesa de mis cosas inestables, quizás por el placentero riesgo de descubrir lo que está dentro de mí.

Pero a veces sucede en el momento menos pensado. De camino al trabajo o yendo a la tienda. Una sensación de hormigueo cálido empieza a subir desde mis pies y se va acumulando en el corazón para avisarme que ya viene, que no me resista. Entonces tengo que detener lo que sea que esté haciendo para observar esta entidad independiente de mí que se me viene como un tren, pero no para destrozarlo todo, sino en cambio, para florecer el camino por donde pasa, retocar el color de las casas y dejarme un encargo de sonrisas para repartir a las personas que están en mí.

Y luego me pregunto, ¿Por qué cuesta tanto recibir este sentimiento o aceptarlo en otros? ¿Es posible herirme a mí o a otros por un sentimiento que nace de una parte más allá de mí, que no está contaminada por prejuicios ni condiciones?

Porque como le dije a Dani y Zu en Agua Del Rio; "No se sufre por amor. Se sufre por otras cosas, por nuestras propias expectativas sobre otros, por la situación que nosotros hemos creado al esperar que el otro sea como nos gustaría y no aceptarlo por lo que es."

Ajá, por resistirnos a la realidad y no disfrutar de la vida como se presenta, bailando con ella, y dejándola ser. Si, por eso y otras cosas. Pero nunca se sufre por amor, porque el amor es otra cosa y está ahí para mejorar, nutrir, enriquecer y embellecer todo.

Pero lo rechazamos y nos asusta como si fuera el culpable. Así que sólo quería decir eso. Que voy a explotar y mancharlo todo de un color bellísimo.

Comentarios

Entradas populares