Perdón
Un día decidí ser un puño de acero en un guante de seda. ¿Cómo se puede ser fuerte y vulnerable a la vez?
¿Cómo apreciar la sensibilidad sin dominarla ni rasgarla? ¿Por qué ese impulso irresistible de arrancar flores sin motivo?
Y un puñado de sueños cada noche me preguntan como voy con "eso".
Pero mi lado salvaje se adelanta siempre. -De maravilla- dice.

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