Fuera de control
Primero, no tengo los derechos de este escrito. Pero me llega tanto al alma que quiero que todos lo lean y disfruten tanto cómo yo. Los quiero mucho.
Minucias de Escandar Algeet
Aquí tienes el porta amuletos que nunca me pediste
Para perderte en formato libre, que es como tú querías.
Yo solo tengo estos hilos de alambre que tanto te gustaban
Si los estiro bien, dan para una jaula a tu medida
Así que me sobrará espacio supongo para mi sola.
Yo siempre he sido muy pequeña.
He tenido sueños pequeños
Como querer construir castillos de arena, contigo, al borde del agua
Y que el mar nos obligara a reconstruirlos.
He tenido sueños tan banales
Como un desayuno con la tele puesta y muchas prisas
Por quedar en algún momento que coincidiese en la mitad de nuestros trabajos
-Cuando los tuviésemos-
Sueños enanos
Como críos, que podrían corretear entre nosotros
Mientras tú te empeñabas en no dejarles ganar al baloncesto.
Minúsculos.
Como la maleta que llevaba cuando te conocí.
Poca cosa llevaba que ni mis sueños ocupaban mucho espacio
Porque eran infinitesimales,
Como hacer una declaración, aunque fuese de la renta.
Juntos
Calcular el fin de mes a medias.
Descubrir los metros cuadrados de separación.
Que permitieran nuestros pisos.
Mis sueños, tan chiquititos
Que apenas podía contarlos
Y por eso te miraba, sin decirte nada.
Porque tú mejor que nadie sabes,
Que la tristeza, el dolor, la rabia (y si no mírame) se pueden describir.
Pero la felicidad
Lo que yo sentía con mis sueñecitos de andar por casa y besarte
Eran como palabras tontas que había codificado en suspiros
Para no sentirme tan ridículo por tener sueños así.
Que no me importaba el lugar, el idioma, ni siquiera el trabajo
Si acaso, un poquito, la música.
Sí, íbamos a vivir juntos, ya nos pondríamos de acuerdo con las minucias.
Minucias.
Eso eran mis sueños, minucias. Que te regalé
Como detalles, como gestos.
Así de renacuajos e insignificantes eran mis minucias.
Pero ¿qué quieres que te diga?
Lo más bonito que he visto jamás fue tu risa la primera noche
Y eso he pretendido todo el tiempo. Por eso he luchado.
Por mis pequeños sueños junto a ti.
No quiero vivir sin tu risa
Pero mucho menos ser yo la que la pague,
Eso sí que no podría soportarlo.
Así que lárgate, que es lo que quieres.
No hace falta que digas nada, solo toma el porta amuletos y vete, anda, corre.
Pero no me pidas que llore por ti.
Mis sueños pueden ser pequeños, sí.
Pero no los trates como migajas.

Sueños chiquititos. Insignificantes en comparación con las ganas de cumplirlos. Pero no eso. Son tan bonitos y pequeños que no soportarían mucho esfuerzo. Así, todo despacito, hermoso.
ResponderEliminarPretty good.
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