Esto es lo que va a pasar...
Éste lunes me detuvo una sensación de querer hacer las cosas bien.
Fue algo violento, intrusivo, pero muy claro.
Esto es lo que va a pasar: Empezaré por soltar con fuerza las cosas qué no dependen de mí y aceptarlas como son y no cómo me gustaría que fueran. Reconocer que no puedo ni necesito controlarlo todo. Lo importante es que esto esté bien; mi confianza en qué Él hará derecho mi camino. (Proverbios 3:6)
Luego, cultivaré la felicidad, hasta que tenga las raíces de Habacuc 3:17, 18: "Aunque la higuera no florezca y las vides no den fruto, aunque no haya cosecha de aceitunas y los campos no produzcan alimento, aunque las ovejas desaparezcan del corral y no haya vacas en los establos, aun así, estaré muy alegre gracias a Jehová, estaré feliz gracias al Dios de mi salvación."
Así es. Esto sólo dependerá de Él y yo.
Lo último, después de tener esto cubierto, tiene que ver con disfrutar el proceso. Estar tan convencido de los brazos que me esperan, que pueda disfrutar de soltarme una y otra vez, y recrearme en el vértigo de la caída sin el temor a estrellarme alguna vez.
O sea, decidir ser feliz, al margen de las circunstancias y disfrutar lo que sea que me ofrezcan; cada reto, cada rayo de sol, cada sorbo de café, cada cosa que no salió como esperaba pero que me enseñó un montón, cada idea y sentimiento que surja de mí tal y como soy. (Eclesiastés 6:9)

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