En silencio, conmigo.
¿Alguna vez sentiste la repentina certeza de que ibas a confiar en una persona por un largo tiempo? De pronto la conocieras hace poco, pero parecía que la conocieras desde siempre.
Me pregunto si, aunque lees esto, puedes recordar ese sentimiento y lo maravilloso que fue, porque a veces la vida tiene una forma de hacernos recordar estas cosas justo antes de descubrir que podemos experimentarlas de nuevo.
Conmigo siento que esa clase de cosas no pueden ser forzadas. No hay tácticas, guiones, ni apariencias que puedan crearlas, porque son sólo vehículos y aunque contienen la esencia que nos mueve, esto sólo puede pasar naturalmente cuando aparece una poderosa expresión de energía entre dos personas.
¿Conoces ese sentimiento? Cuando todas las barreras se caen, las máscaras desaparecen, y dos personas se funden en una tranquila esencia y la mezcla de éstas energías alimenta la una a la otra, construyendo, incrementando e intensificando éste vinculo en una expresión de alivio que las palabras pueden iniciar pero nunca capturar plenamente.
Es algo tan entrañable que se abre paso hasta tu propia imaginación y juega con lo más profundo dentro de ti, hablándote como una persona que puede experimentar esto; ¿cuánto podrías querer volver a ver a alguien que te hace sentir un vínculo tan fuerte? ¿cómo crees qué se siente encontrar todas éstas emociones frente a ti hasta sentir tan poderosamente que te urge hablar y conocer más a esta persona que te ha conmovido con sus palabras de una manera que casi todo lo demás parece insignificante?

Cásate
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